El territorio

La comarca del Pallars Sobirà, de 1.355,22 km2, está situada al norte de Cataluña, en la vertiente sur del Pirineo, constituida por 15 municipios. Sort es su centro comarcal. Su origen como comarca se remonta al S. XI cuando el condado pirenaico del Pallars fue dividido en Pallars Sobirà y Pallars Jussà. Está rodeada de picos que superan los 2.000 m y drenada por la cuenca alta del Noguera Pallaresa, eje que atraviesa de norte a sur, y sus afluentes. En las últimas décadas el turismo es el motor de la economía comarcal, atraído por su belleza natural, su gastronomía y por el amplio abanico de posibilidades que ofrece para la práctica de excursiones, escalada y deportes de nieve o aventura.

Comarca de interés turístico

Uno de sus atractivos más destacables es el paisaje. Cuenta con parajes intactos de los que el hombre puede disfrutar como la excursionista, naturalista-científica y deportiva. Desde el valle de Espot se accede al sector oriental del Parque Nacional de Aigüestortes y Sant Maurici, uno de sus tesoros naturales. El turismo que busca el descanso y huye de las aglomeraciones es atraído por la tranquilidad de las montañas y las posibilidades que ofrece la comarca.
En invierno, la nieve supone una actividad económica importante, gracias a la mejora de las instalaciones de sus cuatro estaciones de deportes de invierno.
Actualmente, hay una buena infraestructura de actividades de río a disposición del público, así como de excursiones a caballo, puenting o descenso de barrancos. La oferta de alojamiento y restauración de la comarca está muy repartida por el territorio y mejora constantemente en toda su diversidad: hoteles, hostales, campings, masías y refugios de montaña. La gastronomía pallaresa es otro de los atractivos para los visitantes: productos locales hechos con ingredientes de calidad, como sus embutidos, recetas tradicionales y cocina actual. La agenda cultural esta llena de actividades y de fiestas tradicionales, sobre todo en verano.

El Románico en el Pallars


Se pueden contemplar importantes obras de arte románico, estilo representativo de la comarca. Monumentos, puentes, iglesias y ermitas dan fe del trabajo y dedicación de los artistas de aquella época.
El monasterio de Santa María de Gerri de la Sal, la iglesia de Sant Joan de Isil, el conjunto arquitectónico de Sant Just y Sant Pastor de Son o la ermita de Sant Lliser de Alòs de Isil, hay que añadir otras espléndidas obras arquitectónicas que pueden ser contempladas en toda la comarca.